martes, 27 de julio de 2010
18 meses
En mi entrada de hoy pensaba hacer un repaso de los avances que voy percibiendo en su desarrollo pero ya casi ni me fío de mi capacidad de observación. Aun así me arriesgaré.
Lo más destacado es el desarrollo del lenguaje. Habla mucho, por los codos, diría yo. Conoce muchas palabras y las sabe emplear correctamente. Pregunta por cada cosa que ve "¿eco qué es?" y hemos optado por darle las explicaciones oportunas aunque sean complicadas, creo que será lo mejor aunque no pueda repetir el nombre.
Sabe responder por su nombre y su edad. Me parece un avance muy importante y del que me di cuenta mientras jugaba con otros niños en el parque y comentaban las edades. Me refiero a que no respondió acertadamente ante una pregunta reiterada.
Imita sobre todo las conversaciones y entonaciones. Uno de sus juegos preferidos es coger el móvil y pasarse buenos ratos paseando y hablando. A veces incluso hace como que pone el manos libres, suelta el móvil en el suelo y pregunta "¿oye?". Esto lo ha copiado de su padre, sin duda, porque siempre suele hablar con el mismo interlocutor "Paco".
En la calle casi no quiere ir el su cochecito, prefiere ir "ananno", pero como te descuides pide "acojo" y te monta un numerito.
Ha desarrollado el sentido de la posesión y todo "e mío". Ahora se enfada incluso como se encuentre con otros niños en el tobogán y de tan cabezota como es casi prefiere no subir y lloriquea. Para intentar que cambie de opinión tengo que estar constantemente halagando las hazañas de los otros, aplaudiendo y mostrándole lo divertido que es. Ha aprendido a pegar. Por ahora no lo hace mucho pero ha habido ocasiones en las que le he pillado soltando una patada o un manotazo como algún niño toque algo suyo después de advertirle con un grito "¡ché, e mío!"
Intenta hacerlo todo sola y se enfada a menudo como no se lo permitas. Tiene un carácter muy fuerte y siempre intenta salirse con la suya. A veces resulta agotador estar negociando todo el día teniendo en cuenta lo pequeña que es.
El juego imaginativo le encanta y creo que acompañado de esto empiezan a aparecer los miedos que hasta ahora creo que nunca había experimentado, al menos que yo supiese interpretar. Le gusta jugar a hacer la compra, con un carro imaginario. Mientras yo le propongo que busque distintos artículos como fruta, yogures, pañales, toallitas, galletas, etc, ella recorre distintos puntos de la habitación recogiendo los supuestos productos cada uno en un lugar distinto y colocándolos en el inexistente carro. En cuanto a los miedos, el otro día cerró con fuerza la puerta del salón y vino hacia mí gritando "¡e mene, e mene!". Le pregunté quién venía y me contestó "el gato".
Siempre comunica cuando se ha hecho caca. Por imitación también pide ir al baño y hay que sentarla un segundo, no más, aunque por supuesto ni siquiera le quitamos el pañal porque no entiende para lo que sirve sentarse allí, simplemente repite lo que ve.
Contra todo pronóstico es muy coqueta. No soy una persona que use bolso habiatualmente, ni me gusta maquillarme a diario. Sin embargo Teresa se cuelga todo lo que tenga asas y cada día sale a la calle con una bolsa de plástico colocada con tanto estilo en el brazo que parece que lleva un louis vuitton. Allí mete su chupete.
miércoles, 21 de abril de 2010
Los celos
Teresa tiene una prima que en unos días cumplirá tres años, María. Ninguna de las dos va a la guardería y pasan gran parte del día juntas. María ha estado muy unida a mí y temíamos su reacción con el nacimiento de Teresa, sin embargo, hasta hace muy poco no ha habido episodios destacados por celos, supongo que porque hasta ahora la prima no había tenido capacidad para mostrar “sus encantos” a los demás. El hecho de que Teresa interactúe más, comience a hablar, a caminar y a hacer las típicas gracias de bebé han despertado la suspicacia de María que ve de este modo peligrar su hegemonía.
El caso es que agarra unas pataletas impresionantes, grita a la mínima y se enfada con facilidad o se hace la loca y no te hace ni caso cuando le hablas. Las dos tienen un carácter fuerte y como es normal quieren las mismas cosas al mismo tiempo. Aquí no vale mediar para que primero juegue una y luego otra, tenemos que convencerlas para que las dos compartan el mismo artilugio, cosa que no es fácil, porque de lo contrario una de ellas se pone a chillar poniendo a prueba la paciencia del mejor mediador en conflictos internacionales.
A la hora de comer también hay retos. María, que al contrario que Teresa come muy poco, sólo quiere que le de yo de comer. Así que ahí me pongo yo con las dos nenas a dar una cucharada a una mientras la otra se enfada y al contrario. La parte buena de esto es que, con esta competición, terminan rapidísimo y además hemos conseguido que María coma mejor.
En definitiva, que se pasan casi todo el día a la greña aunque luego no puedan pasar la una sin la otra. Pero la mayor demostración de celos que hemos percibido hasta ahora ha sido un comentario de María cuando hablaba de su próximo cumpleaños. Mi hermana le contaba que haría una tarta y le preguntó si quería que Teresa fuese a la fiesta. A esto María contestó que sí y que le daría un trozo muy grande del pastel. Mi hermana se interesó por este alarde de generosidad a lo que ella contestó que así, Teresa se ahogaría y moriría. Todo esto con su lenguaje particular, claro. ¡Madre mía qué miedo!
Tengo que decir que María no es una pequeña psicópata. Cuando mi hermana le explicó que si hacía eso Teresa se pondría enferma y habría que llevarla al hospital, se puso muy triste y cambió de idea.
lunes, 5 de abril de 2010
Pequeñas vacaciones
Otra novedad estos días ha sido el sueño. Ha dormido mucho y la mayor parte del tiempo en su cuna, sin llamarnos para venir a dormir a nuestra cama. Y es que se ve que tanto correr y jugar sin parar un momento la ha dejado agotada.
jueves, 25 de marzo de 2010
Del gesto a la palabra
miércoles, 3 de marzo de 2010
jueves, 25 de febrero de 2010
13 meses
Pero ay amiga, la maternidad te proporciona tantas respuestas… Hay tantas cosas que he conseguido entender en tan poco tiempo que podría dar clases, sobre todo de aquellos asuntos absurdos que antes de quedarte embarazada ni te planteas y que son tan estúpidos que nadie se preocupa por contarte cuando tienes a tu bebé.
Cuando nace el bebé te das cuenta de que los cambios son tan rápidos y la evolución tan vertiginosa que no sería extraño contar el tiempo que tiene por semanas, días o incluso minutos (no dudo que habrá padres que lo hagan). A esto hay que sumar que la vida social del bebé es tan ajetreada que hay que emplear una agenda para no olvidar ninguna de sus citas con las vacunas, revisiones médicas, cambio de alimentación, etc.
Para esto la madre tiene un periodo de entrenamiento durante el embarazo. En ese tiempo yo ya me fui acostumbrando a conocer la evolución de Teresa semana a semana, por lo que este hecho misterioso en el sentido de la medida, como en tantas otras cosas, no suele ser un cambio radical.
Pero ahora te ves convertida en una de esas personas que emplea meses y semanas para medir la edad de los niños y que en el almanaque no señala los días festivos sino las fechas de las citas médicas. Puedes pasar dos temporadas realizando combinaciones varias con tu vestuario pero es impensable que sobrepasen dos semanas sin que el armario de la niña incorpore algún nuevo modelito, con lo cual ya eres más que consciente de que un bebé no tiene la misma talla con 3 meses que con 16 semanas pero por suerte, las empresas textiles todavía son bondadosas, XD.
lunes, 22 de febrero de 2010
Magia
Si en la noche me invade un sueño profundo que me haya impedido escuchar a Teresa despertarse y cuando la oigo lleva un ratito llorando, sus lágrimas son contagiosas.
A Teresa le hace gracia tocar mi piel, y cuando encuentra la barriga descubierta acerca su mano hasta allí para que empiece una cascada de carcajadas. También a mi me produce una descarga de energía achucharla.
A ella le encanta meter sus dedos en mi boca y yo sueño con que una vez más se quede dormida frente a mi para notar su respiración en mi cara.
martes, 16 de febrero de 2010
Creciendo

viernes, 5 de febrero de 2010
Primeros pasos
Me imagino que debe ser muy motivador descubrir que te conviertes en dueña de tus actos, así que:
¿Qué habrá en esta habitación tan oscura?... vamos a verlo…, que me encuentro un objeto en el suelo… pues vamos a intentar cogerlo que no me caeré porque ya está ahí mi madre que me sujeta…, ahora quiero ver qué se cuece aquí o allá… pues vamos a dar mil vueltas por el mismo caminito no vaya a ser que en cuestión de segundos haya cambiado algo… Ahora encuentro una pelota, umm pues a tirarla y a correr detrás de ella. Ahora es un cuento lo que quiero y aunque no pueda con él lo tengo que llevar de todos modos por toda la casa…
Todo esto y mucho más… El colmo fue el otro día cuando ya intentaba llevarse en su recorrido un taburete más grande que ella.
Como podéis imaginar el resultado es agotador. Esperemos que coja confianza (y yo también) y se suelte cuanto antes. Al menos ya ha soltado una mano porque no le queda más remedio si quiere arramplar con todo lo que encuentra en su camino.
(En la foto está sentada y muy tranquila. Ya dejaré algún video de sus primeros pasos aunque por ahora lo veo difícil porque tengo que ir con ella).
miércoles, 3 de febrero de 2010
Alimentación después del año
jueves, 28 de enero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
Feliz cumpleaños Teresa, con dos días de retraso
Una amiga mía me envió un mensaje el día 25 de enero para felicitar a Teresa por su cumpleaños y a mí porque “un año criando es muy bonito pero también muy duro”, decía. Después de leerlo me quedé pensando en el modo en que ha cambiado mi vida en este último año. Como ya comenté en el primer post de este blog Teresa llegó a mi mundo como un elefante a una cacharrería, cambiando toda mi escala de valores y prioridades y desordenando por completo mis emociones. Con Teresa se llenaron de sentido las pequeñas y grandes cosas del día a día y poco a poco sus asuntos fueron ocupando el espacio de los míos. Esto último no sólo es una metáfora ya que del mismo modo ha ocurrido en el espacio práctico, es decir, sus cosas han invadido toda la casa. Es imposible imaginar la vida sin ella y parece mentira que todo este cambio se haya producido en tan sólo un año.
Sin embargo la maternidad también acarrea otros cambios. Por ejemplo casi desaparece la vida social ya que cuando salgo con mis amigos las conversaciones se suelen quedar a medias porque Teresa no puede esperar. Además la mayoría de los temas se suelen centrar en ella. Las noches han dejado de ser para siempre noches de sueño profundo en las que no me hubiera enterado si el edificio se caía. Las películas en casa (ya no hay cine) se suelen quedar a medias y los libros ni te cuento. Las salidas nocturnas se acabaron y cambió definitivamente la vida en pareja. Son las otras cosas de la maternidad…
martes, 19 de enero de 2010
Lactancia materna
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda como imprescindible la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del recién nacido. No voy a enumera las múltiples ventajas para la salud del bebé que conlleva la lactancia porque no soy una experta, únicamente podría relatar lo que he leído. Sin embargo sí que puedo mencionar las ventajas emocionales que supone tanto para la madre como para el bebé porque eso sí lo he vivido en primera persona. El sentimiento de unión íntima, los momentos de tranquilidad en el silencio de la noche, las manitas de tu hija buscando mis dedos y acariciando mi mano mientras mira hacia arriba para sonreírme me han aportado los que posiblemente hayan sido los instantes más felices de mi vida. Pero también tengo que decir que no todo fue coser y cantar porque desgraciadamente la información y asesoramiento con el que conté fueron muy escasos. A pesar de mis clases de preparación al parto, las múltiples lecturas sobre el tema y el haber sido tía que vive los acontecimientos muy de cerca, lo cierto es que todo esto sirvió de poco a la hora de la verdad.
Yo siempre estuve convencida de que quería amamantar a mi hija y así me dispuse a hacerlo en cuanto estuvo a mi lado después del parto a pesar de que, lo confieso, tuve un momento de mucho miedo que todavía hoy no acierto a explicar. Toda la noche la pasamos con Teresa en el pecho hasta que, por pura intuición y agotamiento, acerté a ponerla junto a mi tumbada en la cama y así terminamos la noche y pasamos gran parte de la mañana.
Luego llegaron las grietas y lo que es peor, los consejos sobre el tema a los que, por fortuna, poco caso hice. Lo de las grietas se pasó rápidamente puesto que en la visita a la matrona (que recuerdo como muy cariñosa y amable) me recomendó una pomada que hizo milagros. Además poco a poco madre e hija íbamos haciéndonos unas expertas y la postura fue mejorando. Sin embargo, es normal que una madre primeriza llena de dudas y de temores se vea confusa sobre si su hijo se estará alimentando bien cuando no para de verlo llorar. No hay duda de que si ves un biberón vacío sabes que el bebé ha comido bien. Una mañana de desesperación y con el tradicional baile de hormonas que me hizo llorar telefoneé a una liga de lactancia materna donde algunos consejos también me sirvieron. Unos pocos días más tarde fue el pediatra el que también me dio unos consejos que me tranquilizaron y me dieron confianza y a partir de ahí todo fue sobre ruedas.
En definitiva sólo digo que es muy fácil que la lactancia fracase porque los primeros días pueden ser de incertidumbre, porque, al menos en mi caso iba poco preparada y además en el caso de mis hermanas no supieron llevar adelante la lactancia con lo cual no tenía referentes cercanos. Pero yo me propuse después de todas estas experiencias convertirme en una defensora a ultranza de la lactancia y, sobre todo, informar a mis amigas en el momento de sus embarazos de todas aquellas cosas importantes que debes saber y que nadie te cuenta.
jueves, 14 de enero de 2010
Te cambiará la vida...
Nos juntamos para almorzar cuando mi amiga me comenta que ella y su pareja están pensando en tener familia.
Estamos haciendo una encuesta, - me dice medio en broma. - ¿Crees que deberíamos tener un bebé?
Te cambiará la vida, - le contesto intentando que mi voz suene neutral.
Sí, ya sé, - me dice, - ya no podremos dormir hasta tarde los fines de semana, ya no tendremos vacaciones espontáneas...
Pero eso no era lo que yo pensaba. Miro a mi amiga intentando decidir qué decirle. Quiero que ella sepa todo lo que no aprenderá en los cursos de preparto, quiero que sepa que las marcas físicas que dejará el embarazo sanarán, pero que convertirse en madre le dejará una marca emocional tan profunda que la hará vulnerable para el resto de su vida.
Pienso en advertirle que nunca más leerá un periódico sin pensar "podría haber sido MI hijo". Que cada vez que se entere de la caída de un avión, de un incendio se sentirá perseguida. Que cuando vea fotos de niños hambrientos, se preguntará si puede haber algo peor que ver a un hijo morir.
Miro sus uñas perfectamente arregladas y su ropa impecable y pienso que sin importar lo sofisticada que sea, convertirse en madre la reducirá al nivel tan primitivo de una osa protegiendo a su cría. Que una llamada urgente: ¡Mamá!, la hará dejar caer un souffle o su mejor cristalería sin pensarlo dos veces.
Siento que debería prevenirla que ya no importarán los años que haya invertido en su carrera, que su profesión pasará a segundo plano por la maternidad.
Que podrá arreglar para que su hijo esté bien cuidado mientras trabaja, pero un día, entrando a una importante junta de negocios, creerá oler el dulce aroma de su bebé, y que deberá utilizar cada milímetro de autodisciplina para no salir corriendo a su casa, sólo para asegurarse quesu bebé está bien.
Quiero que mi amiga sepa que las decisiones de todos los días ya no serán una rutina. Que el deseo de un niño de 5 años de entrar al baño de hombres en Mc Donald's se convertirá en un dilema mayor. Que en ese momento, entre el ruido a bandejas y los gritos de los niños, sopesará importantes argumentos acerca de la limitación de la independencia de su pequeño y laposibilidad de que un depravado se pueda esconder en ese baño al que ella no podrá entrar. Que sin importar lo decidida que sea en la oficina, cuestionará todas las decisiones que tome con respecto a su hijo.
Mirando a mi atractiva amiga, quiero asegurarle que aunque pierda los kilos de más que le deje el embarazo, jamás se sentirá igual acerca de sí misma.
Que su vida, tan importante ahora, pasará a segundo plano cuando tenga a su hijo. Que no dudaría en dar la vida por él sin meditarlo un instante, sin embargo deseará vivir más años, no para cumplir sus propios sueños, sino para ver a su hijo cumplir los suyos. Quiero explicarle que la cicatriz de la cesárea y las estrías se convertirán en medallas de honor.
La relación de mi amiga con su marido cambiará, pero no de la manera que ella cree. Quisiera que ella entendiera cuanto más se puede amar a un hombre que se levanta por las noches a acunar a su hijo y que siempre está dispuesto a jugar con él. Creo que debería saber que se enamorará de él otra vez, por razones que ahora encontraría muy poco románticas.
Quisiera que mi amiga pudiera saber lo identificada que se va a sentir con otras mujeres que a través de la historia han intentado detener una guerra, los prejuicios o choferes alcoholizados. Quisiera que entendiera porque yo puedo ser muy racional acerca de muchos temas, pero me vuelvo temporalmente irracional cuando discuto el peligro que significa una guerra nuclear en elfuturo de mis hijos.
Quisiera describirle a mi amiga la exaltación de ver a su hijo aprender a andar en bicicleta. Quisiera poder reproducirle esa risa contagiosa que escapa del alma del bebé cuando toca la suave piel de un gato o un perro por primera vez. Quisiera que saboreara esa felicidad al abrazarlo que es tan real, que duele. La mirada intrigada de mi amiga me hace comprender que los ojos se me han llenado de lágrimas.
Nunca te arrepentirás, - le digo al fin, tomándole la mano y ofrezco una plegaria silenciosa por ella, y por mí, y por todas aquellas mujeres meramente mortales que se enfrentan a los tropiezos de la maravillosa experiencia llamada maternidad.
viernes, 8 de enero de 2010
Angustia de la separación

Al parecer esta es una etapa fundamental para el desarrollo del bebé que aprenderá poco a poco a comprender que aunque su mamá no esté presente no quiere decir que haya desaparecido o que le haya abandonado. Aconsejan además llevar a cabo una serie de juegos como el escondite, hablar al bebé desde otra habitación o el juego de cu-cu. Para sobre llevar este periodo es aconsejable además no perder la paciencia y no angustiarse demasiado, aunque esto en ocasiones es un poco complicado para la mamá a la que le cuesta ver cómo la pequeña sufre cada vez que se separan. En fin, para todos los que pasen por algo parecido paciencia y mucho apoyo de otras personas.
jueves, 7 de enero de 2010
Vuelta a la rutina
La familia hoy ha vuelto a la rutina después de estos días de fiesta. En realidad yo no he tenido vacaciones salvo las fechas señaladas que este año se han unido, afortunadamente, a los fines de semana. Sin embargo, las vacaciones de David suponen para nosotros algo más que unos días de descanso ya que es lo que nos permite llevar una vida en común. Nuestra pequeña familia de tres sólo convive los fines de semana y durante las jornadas de asueto de un profesor. Así es nuestra vida debido al trabajo de cada uno.
Así que a partir de hoy hay que recomponer de nuevo todas las rutinas de Teresa a la otra cuna, a la otra casa, el otro baño, y sobre todo a no dormir sus siestas con papá.
Por otra parte yo también tengo que recomponer mis emociones y dejar por un tiempo de poner en la balanza de mi cabeza las cosas negativas que en días como este no paro de encontrar.
lunes, 21 de diciembre de 2009
viernes, 18 de diciembre de 2009
Los cuentos de Teresa

No tengo ninguna duda de que los niños son grandes imitadores. En Teresa tenemos un claro ejemplo porque intenta imitar cualquier ruido, sílaba o gesto que se le repita más de una vez y en la mayoría de las ocasiones lo consigue. Soy consciente de que en esta etapa de su vida es como una esponja que lo absorbe todo, así que lo mejor es el estímulo constante, aunque tampoco conviene agobiarse. Ya de por sí la familia se convierte en una fuente continua de estímulos y fundamental en el proceso de socialización. Con esto me refiero a que cada miembro de la familia quiere en esta época enseñarle alguna cosita con la que pueda hacer sus gracias delante del resto de la gente. En poco tiempo Teresa ha aprendido un sin fin de habilidades y cada semana su padre es testigo de la evolución.
Pero si hay algo que me haya dejado sorprendida de verdad es su afán por los libros. Parece mentira que siendo tan pequeña tenga este gusto por los cuentos y revistas. Su atención se centra sobre todo en los pájaros y los perros a los que reconoce perfectamente, ya sean juguetes o dibujos de distinta clase. No me extraña que aconsejen leerles cuentos desde muy pequeños para fomentar así su afán por la lectura. ¿Cómo vamos a privarles de este privilegio? Cada noche después del baño Teresa señala la estantería de los cuentos para ver y hojear “el cuento del tigre”, como yo le llamo. Y de tanto repetirle sus historias, es capaz de hacer en cada página una cosa diferente como saltar, esconderse o echarse a dormir. A mí, que soy una apasionada de la lectura, aunque con poco tiempo que dedicarle últimamente, me encanta esta afición de Teresa y animo a todas las madres a que disfruten de uno de los momentos más enriquecedores del día.
lunes, 14 de diciembre de 2009
¿Para cuándo la verdadera conciliación?

Estos días no he tenido mucho tiempo de escribir. Bueno, a decir verdad, he tenido tiempo durante los fines de semana pero he preferido, como siempre, aprovecharlo en pasarlo con Teresa. Las largas jornadas de trabajo unidas a las noches con algunos despertares hacen que cuando llega el sábado la única idea que tengo en la cabeza es intentar dormir un poco más y luego estar todo el día con la pequeña.
Las últimas semanas en el trabajo han sido de un ritmo frenético, con continuas salidas para ruedas de prensa y otros actos que se suman al trabajo posterior de redacción. Esto se traduce en que, a diferencia de los días normales, no me ha quedado nada de tiempo para el blog. Sin embargo por aquí no iba el título de hoy y es que por mi cabeza no pasa otra cosa en estos días que la maldita conciliación. Las políticas de conciliación de la vida familiar y laboral no son reales, al menos en mi gremio, el de la prensa. Intentar cuadrar horarios, reducir jornada o adaptar la duración y distribución de la misma para compatibilizar trabajo y familia es una empresa imposible. No dudo que no habrá privilegiados que puedan hacerlo, claro, pero el currito de turno nada de nada. Y que ni siquiera se te ocurra plantearlo porque te puedes ver de patitas en la calle.
En fin, que se puede decir que la verdadera conciliación en mi caso está en los abuelos y tíos de Teresa. Gracias.
En vuestro caso, ¿cómo es?
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Acumulando sueño
Desde hace unos días voy acumulando sueño. No veo el momento de que llegue el fin de semana que en esta ocasión se convierte en cuatro días… ¡BieeeN! El motivo de esta vigila no es otro que a la señorita Teresa le ha dado por despertarse cada dos por tres. La razón: NI IDEA. Podría buscar miles de explicaciones si hago caso de todos los manuales sobre sueño de bebé, opiniones de otros padres y de distintos expertos que he ido leyendo en todos este tiempo. Sin embargo, como decía Guillermo de Occam, la explicación más sencilla suele ser la más acertada, así que opto por pensar que simplemente Teresa es muy comodona. A la chica se le cae el chupete durmiendo y cuando a la más mínima se mueve y es consciente, pues nada, a que mamá se lo vuelva a colocar.
Esta sencilla y modesta teoría que yo misma he creado, no sin horas de minucioso estudio y reflexión, podría hacerla más compleja:
- Podría ser que, debido a las horas de separación que mantenemos ya que mamá tiene que trabajar, Teresa quiere recuperar contacto y lo hace como lo que podríamos denominar “pequeña venganza”.
- Puede que esté acoplando las fases de sueño de bebé a las de un niño un poco más mayor.
- Podríamos pensar que le estén saliendo los dientes (todavía no tiene ninguno) y el dolor le provoque un sueño ligero por lo que se despierta fácilmente.
- Querría simplemente tener contacto conmigo, con lo que debería pasarla a mi cama.
- Puede que todavía no haya abandonado la etapa de angustia de la separación (Alrededor de los ocho meses).
- Quizás sea que está más alterada durante el día y se va poniendo nerviosa a medida que acumula cansancio y duerme mal.
- A lo mejor no ha tenido suficiente actividad durante la jornada.
- No habré seguido de forma exhaustiva sus rutinas.
- La temperatura de la habitación puede no ser la adecuada.
- ….
Así podría seguir una larga lista que haría interminable el post porque todavía se me ocurren muchas más cosas. Ante todo este cúmulo de posibilidades hay también un sin fin de modos de proceder que irían desde los métodos conductistas a otros menos estrictos que pasan porque los padres se fastidien acudiendo a cada reclamo del niño, pasando por los intermedios como el descatalogado libro de Elizabeth Pantley.
Yo en rachas como las actuales de Teresa he probado casi de todo, fundamentalmente acudir a ella, pero también confieso que en alguna ocasión la he dejado llorar durante un ratito. El caso es que ni ante uno ni ante otro ha habido una respuesta de las que te harían decantarte por algún método en concreto, con lo cual… a seguir poniéndole el chupe.