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jueves, 25 de agosto de 2011

Contigo, al fin del mundo


En un viaje en coche este verano, al llegar al destino, mientras papá y yo hablábamos de otras cosas Teresa preguntó: “Mamá, ¿has taio pintauñas?”. En momentos como ese, cuando llevas horas conduciendo y tu cerebro no es capaz de procesar nada que no sea mandar un mensaje a la mano para que abra la puerta del coche y otra a las piernas para que salgan del habitáculo a toda pastilla, piensas “pero ¿qué clase de hija estamos criando?”. 
Como prueba de agradecimiento al universo porque estamos en nuestro destino sin habernos aniquilado unos a otros en el trayecto por tanto estrés le respondo: “Si, hija, lo he traído”. Continuamos buscando donde definitivamente hay que dejar el coche y recuperar las extremidades inferiores de nuestro cuerpo cuando Teresa vuelve a preguntar. “¿El lojo, mamá?”. “Sí, el rojo, Teresa”. Pero aún hay más. Entre las indicaciones a la izquierda o la derecha que me va dando papá, Teresa insiste y reclama mi atención una vez más: “Mamá, qué pijama he taído”. Hay cosas que me cuesta entender, sin embargo ya he asumido que en algunos temas Teresa y yo somos muy distintas.

Me da ternura pensar que cuando sus padres la montan en un coche y la tienen durante horas viajando a un destino totalmente desconocido para ella, en el que no sabe qué se va a encontrar ni cómo estará, su máxima preocupación sean sus uñas y el atuendo nocturno que lucirá. Es como decir, con vosotros iría al fin del mundo, eso sí, con mis uñas pintadas de rojo y mi pijama con bolsillos.

viernes, 29 de julio de 2011

Ofiacialmente de vacaciones


No tengo tiempo para mucho más pero quería al menos despedirme.
¡Estoy de vacaciones! Llega el momento de disfrutar plenamente de Teresa y seguir descubriendo el mundo juntas. 
Estoy segura de que estos días sin separarnos ni un momento nos van a venir genial a todos.
Besos a todos.

viernes, 1 de julio de 2011

Lo bueno del verano

¡Comienzan las vacaciones de verano! Por lo menos para el papá de Teresa, que disfrutará de dos meses intensos de actividades con ella, que vive en vacaciones permanentes. Aunque para Teresa también ha habido un cambio importante y es que ha incorporado los baños en la piscina a su rutina diaria y le encanta, mucho más si es en la compañía de los primos que hacen que cualquier juego se convierta en una fuente inagotable de enseñanzas que ella intenta imitar por todos los medios, aunque en muchas ocasiones no sean las lecciones más adecuadas y sean éstas precisamente las que capta al vuelo.

Rompiendo totalmente con la rutina ayer celebramos una barbacoa por la noche en casa de mi hermana y como el calor era sofocante, Teresa vivió con emoción su primer baño nocturno en la piscina. Casi no la podemos sacar del agua, sólo se animó a salir cuando vio las chanclas de su prima y se fue directa a por ellas. Hoy cuando he llegado del trabajo la he encontrado con unas chanclas rojas, se las ha comprado el abuelo.

Para mí siguen las jornadas de trabajo y aún veo lejanas las vacaciones. Sin embargo en verano relajamos las normas para todos, y se hace más ameno el día a día porque ahora cada tarde salimos a pasear y a tomarnos algo al aire libre. Espero que cuando termine el verano Teresa me regale alguna frase como la que ya conté aquí el año pasado.

martes, 26 de abril de 2011

Más tiempo, más amor


Las cosas han cambiado mucho desde la última entrada y se puede decir que las vacaciones nos han sentado genial. Al parecer lo único que nos hacía falta era pasar más tiempo juntas y en ambiente relajado. Estoy segura de que cuando se van acumulando los días de trabajo el estrés y el cansancio hacen mella, el ánimo con el que me enfrento a las tareas cotidianas no es el mejor y Teresa eso lo nota mejor que nadie. Cuando las rabietas parecía que se habían asentado en nuestras vidas, la niña dulce, sensible, cariñosa, juguetona y risueña en todo momento ha regresado y parece mentira que sólo hayan bastado unos pocos días para que esto pase.

También tengo que reconocer que los celos se han apoderado de mí en algunos momentos. Si, sobre todo la primera parte de la semana en la que yo continuaba trabajando y Teresa estaba todo el día con papá. A su manera, parecía vengarse de mi ausencia y a mi regreso se ponía a decir a papá cuánto lo quería y lo bien que estaban los dos juntos solitos. Que no haya confusiones, a mí esto me encanta, me derrito con ese amor que le demuestra a su padre, pero es que en alguna ocasión incluso llegó a decir que me fuese porque los dos solos estaban muy bien. (He soltado incluso una lagrimilla, disimuladamente y a escondidas, por supuesto). Cuando pienso que sólo tiene dos años no dejo de imaginar cuánto voy a sufrir en este amor…

Afortunadamente me bastó un día de vacaciones para hacerme un hueco en la familia y el resto del tiempo ha consistido en disfrutar de verla reír a carcajadas, jugar todo el rato, hacer amigos, dar paseos, bailar, cantar y escuchar sus historias inventadas, que cada día son más elaboradas.

martes, 11 de enero de 2011

¿Terribles dos?

Después de tantos días de fiesta cuesta volver a la rutina, aunque también se agradece el orden que conlleva porque hemos terminado agotados. Teresa ha disfrutado mucho con las fiestas, las reuniones, los reyes magos y sobre todo con papá que ha estado con ella todas las vacaciones. Pero aunque lo ha pasado muy bien también ha acusado en algunos momentos el cansancio, tanto que alguno de estos días temí que estuviese entrando en esa fase de la que tanto he oído hablar “los terribles dos años”.

A mi me cuesta creer que cada una de las etapas de los niños se pueda catalogar y que todos pasen por fases con comportamientos similares que se puedan etiquetar de manera rigurosa, pero ante la necesidad de encontrar respuestas y el asombro de que mi hija parecía otra niña, me dejé llevar y ya estaba yo (la experta, jaja) explicándole a papá que, justo un mes antes de que cumpliese los dos años Teresa entraba en “los terribles dos”. A partir de este momento nos enfrentaríamos a rabietas, negaciones continuas, negociaciones permanentes, llantos sin explicación, irritabilidad constante, y no se cuantas cosas más. Por momentos he tenido la sensación de que me habían cambiado a mi hija. Me ha desafiado, se ha negado en rotundo a hacer cosas que normalmente realiza sin esfuerzo, se ha mostrado arisca con la gente, se ha negado a jugar con sus amigos y ha llorado por cualquier cosa. Cualquiera que lea esto puede entender que son actitudes muy normales en niños de la edad de Teresa, incluso yo misma no lo encuentro tan extraño ahora que lo escribo pero aseguro que durante unos días he notado cambios importantes. Sin embargo las alarmas se han desvanecido, ha sido recuperar la normalidad y Teresa es la de siempre, al menos por el momento no hay señales de que estemos en esa etapa. Muchas veces no sé si Teresa ha pasado por todas o soy yo quien intenta encajar su crecimiento en cada una de ellas. Al final, como se suele decir, la explicación más sencilla suele ser la más acertada, y es que los cambios en las rutinas a los niños no les suelen sentar bien y los dejan agotados (como a los adultos).

lunes, 6 de septiembre de 2010

Hemos vuelto



A pesar de lo dura que pensé que sería la vuelta al trabajo tengo que reconocer que esta primera jornada no ha sido nada complicada y eso se debe, creo yo, a que vengo con las pilas cargadas.

En primer lugar quiero dar las gracias a mama de Julio, Magda, Rebe y Ama de casa y mamá por el premio que me concedieron y del que me he enterado hoy. Me ha hecho muchísima ilusión. Me da un poco de pena no poder ponerme al día por completo de todos los blogs que sigo y que tanto me gustan pero es que sois muy prolíficas y va a ser imposible leer todos los posts.

De las vacaciones traigo miles de anécdotas y muchas dudas que consultar pero de las que quiero ir hablando poco a poco y es que Teresa crece muy deprisa y hay que tener respuestas para casos incluso antes de que se planteen. Merece una entrada aparte el primer guantazo que me soltó un día mientras estábamos tumbadas en la cama y que me dejó tan perpleja que ella misma se asustó.

Pero si para algo han servido estos días ha sido sin duda para desconectar de todo y disfrutar plenamente de mi hija. No nos hemos separado ni un minuto y hemos vivido desconectadas literalmente del mundo, incluso sin cobertura en la mayoría de los momentos. Teresa ha tenido tiempo para descubrir un mundo nuevo, en plena naturaleza y rodeada de animales y nosotros la hemos acompañado en todo como por primera vez.


viernes, 13 de agosto de 2010

Vacaciones

Parecía que no iba a llegar nunca este momento... Por fín estoy de vacaciones. En los próximos días mi intención es estar totalmente desconectada del ordenador y conectar plenamente con Teresa. Echaré de menos leer los blogs pero intentaré ponerme al día a la vuelta. Espero volver descansada, llena de energía y con la mente despejada, pero sobre todo, con nuevos descubrimientos de mi hija.

lunes, 19 de julio de 2010

Compaginar trabajo y relax

Qué duro se hace trabajar cuando todo el mundo te cuenta sus viajes, planes de vacaciones, preparativos para largarse a otros sitios, hacen maletas o las deshacen si ya han vuelto, lucen cuerpos bronceados y te enseñan las fotos con escenas de playa, montaña, mueseos o catedrales. Madre mía qué envidia. Todavía me queda rato para verme así, tanto que parece que nunca va a llegar el momento.
La suerte es que como papá está de vacaciones nos contagia un poco al resto de la familia y hacemos cosas que se salen de la rutina diaria. Así me consuelo un poco con la idea de que prácticamente es como si estuviese de vacaciones (JA, menuda pardilla, lo único que consigues es estar más cansada porque sales todas las tardes a una terracita con lo cual duermes menos y se te acumula el trabajo de casa).
Pero hay una persona que vive en vacaciones permanentes y no es la duquesa de Alba, no, me refiero a Teresa, qué felicidad. Dejo imágenes de cómo compagina a la perfección su ratos de ocio con las obligaciones diarias.





lunes, 5 de abril de 2010

Pequeñas vacaciones

Los días de Semana Santa han sido todo un acontecimiento para Teresa que cada día es más consciente y disfruta más de los momentos en los que nuestra pequeña familia está reunida. Notar que disponemos de cada minuto del día para dedicárselo a ella por completo la hace sentirse muy feliz y lo manifiesta expresivamente con risas, caricias, juegos e incluso bromas. En estos días no ha parado de correr de un lado para otro ya que el buen tiempo nos ha permitido pasar muchos ratos en la calle. Parece increíble pero se ha aprendido el camino desde varios sitios hasta el tobogán donde le encanta subir. Además se muestra muy sociable y no duda en acercarse constantemente a otros niños para jugar y si son pequeños no duda en acercar su cara cariñosamente para besarlos.
Otra novedad estos días ha sido el sueño. Ha dormido mucho y la mayor parte del tiempo en su cuna, sin llamarnos para venir a dormir a nuestra cama. Y es que se ve que tanto correr y jugar sin parar un momento la ha dejado agotada.

jueves, 7 de enero de 2010

Vuelta a la rutina



La familia hoy ha vuelto a la rutina después de estos días de fiesta. En realidad yo no he tenido vacaciones salvo las fechas señaladas que este año se han unido, afortunadamente, a los fines de semana. Sin embargo, las vacaciones de David suponen para nosotros algo más que unos días de descanso ya que es lo que nos permite llevar una vida en común. Nuestra pequeña familia de tres sólo convive los fines de semana y durante las jornadas de asueto de un profesor. Así es nuestra vida debido al trabajo de cada uno.
Así que a partir de hoy hay que recomponer de nuevo todas las rutinas de Teresa a la otra cuna, a la otra casa, el otro baño, y sobre todo a no dormir sus siestas con papá.
Por otra parte yo también tengo que recomponer mis emociones y dejar por un tiempo de poner en la balanza de mi cabeza las cosas negativas que en días como este no paro de encontrar.