miércoles, 10 de marzo de 2010

Divagando


Hoy hablaba con una amiga sobre lo complicadas que hacemos las relaciones a medida que nos hacemos adultos. Quizá por la experiencia que hemos ido acumulando, las frustraciones y los desengaños que guardamos en esa mochila a nuestras espaladas se nos hace más complicado confiar. A menudo nos cuesta darnos por completo y sin miedo a poder salir heridos.
Es como si quisiéramos siempre guardar un as en la manga para no perder la partida. A pesar de que nadar y guardar la ropa te puede prevenir, sin duda, de algún disgusto, es cierto que se pierde mucha vida al estar siempre tan preocupados.
Cuántas sensaciones hemos perdido con esa inquietud por no tener que curar una herida y cuántas carreras hemos dejado de hacer por miedo a caernos.
Pero, ¿hay algún modo de deshacernos de esa carga acumulada? La verdad es que no lo sé. Pero lo que si tengo claro es que gracias a mi hija yo intento ir soltando lastre porque no hay nada más perfecto que la inocencia con la que ella establece sus relaciones y confía en los demás.

Mi amiga cree que esto no sólo está relacionado con la edad sino que también influye el carácter de la persona. Si es así, yo espero contribuir, en la parte que me toca, para que Teresa, en su forma de ser, no tenga siempre puesta la armadura y que pueda ver el mundo durante muchos años con esos ojazos inocentes.

Mucha suerte, Sara.

4 comentarios:

  1. Siempre digo que me encanta la inocencia y sencillez de los niños. Añoro mis pensamientos limpios, vivir sin sin miedo al dolor.

    Siempre me dijeron que era un poco tontita, lo soy,¿que se aprovechan de mi? pero es que mi vida era mucho mas facil.
    Doy lo que quiero dar, hago lo que quiero hacer, digo lo que quiero decir, sin dobles intenciones, sin animo de molestar, solo de estar agusto conmigo misma, aunque hay golpes que son inevitables, la herida será como queramos que sea, no nos ofenden si no nos dejamos ofender.

    Si, pieno que el caracter, el animo, el como se viva la vida, tiene su participación.

    Mucha suerte para Sara, para tu pequeña Teresa, para ti.

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  2. Tienes un premio en mi blog, http://trocitosdmi.blogspot.com/2010/03/primero-primerisimo-agradecer-rebe-que.html

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  3. Me encanta tu blog! Lo he encontrado de casualidad. Yo tengo tres niños, de casi 9, 4 y dos años y medio. Es verdad que te cambian toda la perspectiva de tu vida. Yo sufrí abusos sexuales en mi infancia, vivo aprendiendo a lidiar con las secuelas que me han dejado, las que me han condicionado la vida, pero desde que conocí al ahora mi marido y fueron naciendo los niños, han cambiado mucho las prioridades. Es mucha responsabilidad un hijo, pero es también la oportunidad, sobre todo en mi caso, de vivir a través de ellos la infancia que yo no tuve. Darles todo lo que no me dieron a mi, emocionalmente hablando.
    Felicidades por el blog y por Teresa!

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  4. He estado tan liada con las clases que llevaba tiempo sin entrar. Me ha hecho mucha ilusión ver las carreras de Teresa, y ya he visto también que hay más gente que te sigue y te anima con el blog. Estás haciendo algo fantástico, me encanta el tono que le das y como lo cuentas, además dejas aquí el recuerdo de una etapa que pasará tan rápido que dentro un tiempo la añorarás. Enhorabuena y muchas gracias.

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